Tan solo Sokcho y sus alrededores.
Un curioso templo junto al mar, el de Nagsansa muy visitado por turismo coreano. La verdad que es un placer pasear por el parque e ir descubriendo los pequeños rincones ocupados por pequeñas edificaciones. Tiene de curioso que conserva mucha parte de la estructura original ya que e de los pocos que no se han incendiado.
Sokcho es sobretodo puerto pesquero, de ahí que tenga un excelente mercado de pescado... vivo. Lo puedes escoger directamente y allí unas señoras con una maestría inigualable te lo preparan (incluso como sushi con sus correspondientes salsas)
Y como el cansancio empieza a notarse que mejor que una maravillosa tarde en un spa coreano. Inigualable.
Por cierto nuestro alojamiento lo mejor del viaje. The Hostel House y su propietario Yoo una maravilla.







